Sucede que últimamente me pasa algo extraño y triste... no me siento escritora.
Ya no escribo con la misma frecuencia de antes y es como si todo se hubiera congelado y yo me quedara quieta sin avanzar ni en mis ideas, ni en nada.
Tengo ya 21 años. Hace poco fue mi cumpleaños... estuve triste como cada año, y de nuevo, como el año pasado, estuve y me sentí incompleta.
No muchas personas lo recordaron, recibí sólo 2 o 3 regalos fríos, sin la calidez que antes sentía en un obsequio y eso fue todo.
Fue triste y no me importa que haya sentido tanta ausencia de todos, lo que no entiendo es por qué le puse tanta esperanza a ese día si por lo general resulta siendo triste, sin sentido, y yo termino sintiéndome una niña pequeña sin notar el paso del tiempo más que en mis cicatrices, y en las heridas que el tiempo dejó en los días de mi vida.
Recuerdo mi niñez como si hubiera sido ayer. Mis años colegiales, mis amigas de infancia... y nada queda ya. Todo se ha marchado, y es que inevitablemente todo se marcha siempre. Todo se va, no importa mucho lo que uno haga. Es como si uno tendiera necesariamente a la soledad, porque en soledad se vino al mundo y porque nadie más puede ocupar o compartir así sea por un segundo, el lugar de alguien más en el universo.
Todo se va, y yo aún veo la vida con ese infantil espejismo, esa ternura tonta e inevitablemente infantil, esa creencia ilusa de que algo que se atesore, se quedará para siempre, sin entender que incluso uno se abandona tantas veces antes de la muerte, y así mismo todo abandona la tierra que uno pisa.

De pronto tus palabras adquieren una musicalidad muy particular. Lo que dices me angustia, siempre creo que hay algo mal en el mundo. ¿si no porque encuentro a tanta gente escribiendo sobre ese vacio? no digo que no sea original, siempre tiene algo distinto. A mi no deja de interesarme.
ResponderEliminarNi siquiera se si aun te pasas por aqui a revisar que hay o dejar mas cosas, pero me gustó tu musica de fondo.
Este blog está muerto. No escribí mucho, salvo algunas ideas repentinas. Nada de lo que escribí vale la pena pero valoro profundamente que alguien lo haya leído.
EliminarEste blog está muerto. No escribí mucho, salvo algunas ideas repentinas. Nada de lo que escribí vale la pena pero valoro profundamente que alguien lo haya leído.
Eliminar